"Nos vimos a escondidas en un piso de South Kensington. Clapton me había pedido que fuera porque quería que escuchase algo nuevo. Encendió el radiocasete, subió el volumen y sonó la canción más potente que jamás escuché. Era "Layla", trataba sobre un hombre que cae enamorado perdidamente de una mujer que le quiere pero no está disponible. Me la puso dos o tres veces, mientras miraba mi cara para ver mis reacciones. Mi primer pensamiento fue que todo el mundo me iba a reconocer"

Patti Boyd, del libro “Wonderful Tonight: George Harrison, Eric Clapton And Me”.